Reseñas·Resistiendo

El año de gracia #Cristina Fernández Cubas

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¿Conocéis la iniciativa de Adopta una autora? Si estáis aquí, probablemente sí. El objetivo de esta iniciativa es dar a conocer la vida y obra de una autora a través de unas cuantas entradas dedicadas exclusivamente a ella. Nosotros hemos decidido participar y yo he adoptado a Cristina Fernández Cubas, una autora española que ganó este año el Premio Nacional de Narrativa.

FICHA TÉCNICA

IMG_20170826_114832.jpgTítulo original: El año de Gracia

Autor: Cristina Fernández Cubas

Año de publicación: 1985

Páginas: 162

ISBN:  9788472237506

Saga: No

 

SINOPSIS

«En el siglo XX, en Europa», dice el narrador, «no queda lugar para tierras misteriosas ni anacrónicas aventuras robinsonianas…» Pero un joven seminarista, excelente traductor del griego y del latín, y absoluto ignorante de los códigos del mundo, se ve compelido a protagonizar una extraña peripecia…En El año de Gracia se reúnen muchos de los elementos de la novela clásica del género —tempestades, naufragios, una isla desierta e, incluso, un especialísimo y ocurrente salvaje…— pasados por el tamiz peculiar al mundo onírico de la autora. Cristina Fernández Cubas cambia ahora, en su primera novela, los espacios cerrados, a los que nos tenía acostumbrados, por la ominosa libertad de unas tierras sin nombre. El resultado es El año de Gracia : una original e inquietante aventura que nos hace desear un buen fuego y afuera, tras los cristales, una magnífica noche de tormenta.

RESEÑA

Por mucho que el narrador asegure que ya no hay lugar para las historias robinsonianas, esta es una de ellas. El narrador, un hombre de 24 años que ha vivido toda su juventud en el Seminario decide salir de él. De esta manera vuelve con su hermana Gracia, que decide “regalarle un año” en el que podrá hacer lo que quiera, y ella le mantendrá. Y así empieza El año de Gracia.

Empezará viviendo en París, pero sus aventuras acabarán llevándole a una isla desierta en la que se convierte en naufrago, y donde todos sus conocimientos de lenguas no le servirán de nada para sobrevivir en ese páramo. La única manera que conseguirá para alejarse de la realidad será mediante la escritura de un diario en el que escribirá sus desventuras.

“Pido perdón, al hipotético lector, por los frecuentes saltos de humor que jalonan, desde el inicio, el relato de mis andanzas.”

Escrito con la bella pluma de Cristina Fernández Cubas, esta historia no esconde nada que no hayamos visto hasta ahora, pero ya solo por leerla a ella vale la pena. Consigue llevarnos de pleno a esa isla, hacernos sentir en nuestra piel los horrores que alberga. Cubas introduce de nuevo elementos oníricos, algo ya común en sus historias, como el poder de la narración, que es una parte importante de esta historia y muchos de sus relatos.

Me ha faltado algo más, porque hay capítulos que se hacen bastante lentos, y el giro final ya lo había leído en otra novela (que incluso hemos reseñado en el blog, pero no diré cuál por los temidos spoilers, que se parece mucho y me gustó más que esta).

OPINIÓN PERSONAL

Como ya he dicho, se me ha hecho algo lenta la novela, al ser una historia tan “típica” solo me ha enganchado la manera de escribir de Cubas, que es sublime. Como siempre digo, se nota que lo ha escrito ella, en esta novela vuelve a usar elementos de sus anteriores historias, lo que siempre me ha gustado.

En conclusión, una novela de aventuras escrita de una manera muy bella por la genial Cristina Fernández Cubas,


VALORACIÓN

Reseñas

36 #Nieves Delgado

FICHA TÉCNICA

 

36-libro-nieves-delgado-portada.jpgTitulo original: 36

Autor/a: Nieves Delgado

Año de publicación: 2017

Páginas: 180

ISBN: 9788494642258

Saga: No




SINOPSIS

 

El nacimiento de una nueva Inteligencia Artificial en el CIDIA siempre es motivo de alegría. En el caso de la que ocupará el cuerpo número 36, la felicidad es doble, puesto que, nada más nacer, ha sorprendido a todos los técnicos con un insólito «Buenos días». 36 no es una IA como las demás, se hace preguntas y quiere respuestas. ¿Dónde reside la verdadera identidad? ¿Qué sentido tienen las etiquetas? ¿Es necesario integrarse y aceptar la opinión de la mayoría?

RESEÑA

Como supongo que sabréis, este mes tiene lugar la iniciativa #LeoAutorasOct, con la que se intenta visibilizar el trabajo de escritorAs. Si queréis saber más de este gran proyecto os invitamos a entrar en LeoAutoras, la Nave Inviisble, entre otras, que aparte de explicar mejor de qué trata también cuentan con recomendaciones muy interesantes. Nosotros ya participamos el año pasado y este volvemos a hacerlo, pero no solo leyendo autoras sino también reseñándolas en el blog, por lo que este mes solo nos veréis hablar de libros escritos por ellas.

Y empezamos con 36, de Nieves Delgado, aunque no lo he leído este mes, porque es un libro que vale mucho la pena. Si con la sinopsis no os habéis convencido de que debéis leerlo, no sé qué lo hará, porque a mí ya me tenía atrapado antes de abrir el libro. Sigue leyendo “36 #Nieves Delgado”

52 Retos·Guille·Relatos

#15 Manada

¡Cambia el devenir de los hechos! Elige un momento histórico clave y construye una realidad totalmente diferente, ¿qué hubiera sucedido si…? Practica sin miedo toda tu destreza con la descripción.

Cuando los Dioses nos abandonaron todo cambió. Esperamos durante mucho tiempo alguna señal de que aún estaban allí arriba, observándonos, pero al final la falta de alimentos en las cercanías hizo que tuvieramos que volver al camino. Dejamos un flecha en el suelo para indicarles por donde habíamos, hacia las Tierras del Sol. La Blancura estaba a punto de llegar y nosotros no teníamos ya a nadie que se asegurara de que íbamos a sobrevivir. Cuando encontramos un buen sitio en el que refugiarnos nos aseguramos de que hubiera una cueva cerca por si Men volvía.

Mientras intentamos volver a la normalidad, las partidas de caza salían con regularidad y los recolectores hacíamos turnos como siempre. Pero las valas se acabaron pronto. Se nos hacía raro volver a estar solos, echábamos de menos incluso a los Visitantes, Dioses que bajaban de vez en cuando para ver nuestra situación y “hacer fotos”, como decía Men. Tampoco sabíamos qué hacer con los jóvenes, ya no había manera de saber si habían llegado a la madurez sin los aparatos de Men. Aún recuerdo cuando el Mensajero de los Dioses me señaló desde su trono y me colocó el kasko en la cabeza. Los detalles de lo que me hizo ver ese trasto son borrosos (un hombre con bigote y gorro rojo saltando setas andantes), pero lo que sí sé es que pasé la prueba y pude quedarme con la manada. Si no lo hubiera hecho Men me hubiera borrado la memoria y apartado de mis hermanas y hermanos, habría tenido que vagar por el mundo hasta que otra manada me hubiera aceptado.

Los Blancos cayeron poco después de llegar nosotros. Con los animales que cazaban hicimos mantas para todos, y por las noches nos juntábamos y dormíamos unos pegados a otros. Pero yo seguía teniendo frío sin Men a mi lado. Me había acostumbrado tanto a dormir con él que algunas noches me despertaba y abrazaba a la persona a mi lado, hasta que me daba cuenta de que no él ya no estaba con nosotros. Sigue leyendo “#15 Manada”

Reseñas

Dioseros #Eduardo Vaquerizo

FICHA TÉCNICA

Dioseros.jpg

Titulo original: Dioseros

Autor/a: Eduardo Vaquerizo

Año de publicación: 2017

Páginas: 234

ISBN: 9788494642265

Saga: Sí, Memorias del Gran Anillo 01




SINOPSIS

 

La cultura de los Funcionarios se extiende por toda la Galaxia desde sus instalaciones en el Gran Anillo, ofreciendo servicios a otras civilizaciones. Sus ministerios proporcionan, entre otras cosas, ejércitos privados, grandes ofertas de ocio o dioses hechos a medida a quien pueda pagarlos.
Un pobre ciego que pide limosna en las calles de Calandanar, ajeno a aspiraciones morales o metafísicas, se cruza en el camino de Isaías y Elena, dos dioseros que viajan a través de los planetas haciendo milagros y sorteando peligros. Desde ese momento, su vida entera, su destino y su propia fe se verán alteradas para siempre. No puede ni imaginarse todo lo que le queda por ver.

RESEÑA

Después de leer la premisa no pude evitar ponerlo en mi lista de pendientes y, por fin, he podido leerlo. La idea de los dioseros, unos personajes que van por los distintos planetas creando religiones por encargo me parece una genialidad, aunque me hubiera gustado que se hablara más de esta faceta. Porque este libro sirve sobre todo para presentarnos el gran mundo que ha creado el autor, mostrándonos varias civilizaciones a cada cual más interesante. El problema al ser un libro tan corto (aparte de acabarlo en un solo día) es que no da tiempo a asimilar tanta información y que encima la trama avance, por lo que algunos puntos quedan algo desdibujados. Me ha faltado algo más de relación entre los personajes, por ejemplo, que aunque están bien escritos podrían haber dado más juego. Sigue leyendo “Dioseros #Eduardo Vaquerizo”

52 Retos·Guille·Relatos

#42 Terapia

Atrévete a ser infiel en un relato y describe al detalle las sensaciones de los personajes.

El hombre se traga su cuarto vaso esta noche y siente como su mente empieza a nublarse. Mira al camarero de reojo, se siente atraído por él. Lastima que no pueda leerle la mente como a los demás, sería todo más fácil. Aun así tengo experiencia con los sentimientos de la gente y sé que este es el momento de atacar. Me levanto de mi sitio en un rincón y tras comprobar que mi maquillaje está bien, me siento a su lado. El hombre (la Jefa me ha dicho que se llama Misha) me mira y sonríe.

-Hola, ¿estás sola?

-Ya no.

-Me alegro. Soy John, por cierto -vaya-.

Hablamos y bebemos un rato, hasta que consigo que me invite a su casa, no me hace falta entrar en su cerebro para saber lo cachondo que está. Si no puedo acceder a la información por la vía de siempre tendré que hacerlo de otra manera. Misha (o como quiera que se llame) se despide del camarero y este le guiña un ojo. Salimos de allí y me lleva hasta su coche, donde rozo su mano y por un segundo puedo saber lo que piensa. Parece que el chip no funciona tan bien como cree. En esa pequeña ventana a su mente veo cómo me desnuda con la mirada y el recuerdo de un hombre alto de mirada seria. Él es a quien busco. La conexión se desvanece en seguida y vuelvo a la realidad.

Cuando llegamos a su casa me invita a otra copa y la acepto. Mientras él va a la cocina doy una vuelta por el comedor observándolo todo. Me doy cuenta de las pocas fotos que hay y de que la televisión esta en el suelo, sin ningún mueble que la aguante. O se acaba de mudar o es muy descuidado. Él vuelve y me pregunta por mi vida, a lo que yo le respondo con mentiras, y cada vez que se gira lanzo lo que hay en mi copa a su vaso o al jarrón que tengo a mi izquierda. Está tan borracho que no se da cuenta.

Nos empezamos a besar y pequeños flashes vienen a mí. Está muy excitado, pero también noto algo de miedo tras la cortina que produce el alcohol. El hombre alto le prohibió que saliera (imagínate llevar a su casa) con desconocidos. Sabe que como se entere le caerá una buena, pero ahora no es momento de pensar en estas cosas. Penetro más en su mente y veo todo lo que ha hecho hoy, aunque nada es de importancia. Joder se me acaba el tiempo. Me toca con suavidad la mejilla derecha y yo lo aparto, cojo mi vaso y brindo por cualquier chorrada que se me ocurre.

-Por el año nuevo -repite él, aunque hace tres semanas que pasó-. Sigue leyendo “#42 Terapia”

Marina·Relatos

A más ver

¿Es que debo resistirme a la inspiración? Me disculpo si esta os ha ofendido, pero no me arrepiento. Somos viejas amigas, aunque no me visite ya tanto como antes. Creo que le preocupa algo. Tenemos confianza pero quiero darle tiempo. Cuando nos encontramos, de repente, sin planearlo, como siempre, nada parece haber cambiado y podemos estar horas, días, ¡incluso semanas!, retozando entre sábanas de papel y besos de metáforas. Después se marcha, ni siquiera se despide, aunque no se lo echo en cara. Ella es así y yo la quiero a su manera. Necesita tiempo. Quizá visita a otras amigas, lo comprendo. La espero y aunque lo intente, no consigo placer igual sin ella, ni nada puede llevarme al orgasmo más que sus palabras. Me las susurra al oído, qué voz. A veces habla tan deprisa que no tengo tiempo de escribirlo todo u olvido alguna de sus mejores citas.

Hoy ha venido a verme. Ha sido breve. Sus abrazos eran agridulces y algo melancólicos. Me besaba diciéndome adiós.

Marina R. Parpal

52 Retos·Guille·Relatos

#16 Relato

Crea un relato que gire en torno a una cuenta atrás.

 

Hoy os voy a contar la historia de un chico inmortal.

Sí, ya sé lo que estáis pensando. “Estos jóvenes de hoy en día, que creen que nunca morirán.” Esa no es su situación. Aunque seguro que se alegra de que penséis en él como joven. Pero tranquilos, que eso se acaba hoy. En una hora este ya-no-tan-joven morirá, hasta entonces tengo tiempo para contaros qué le ha llevado hasta aquí.

“Dice que es inmortal pero que hoy va a morir, ¡que se aclare de una vez!” Tranquilos, que no cunda el pánico, si me dejáis que os lo explique lo entenderéis.

Veréis, hasta hace unos años era un chico normal, con un pisito a cinco minutos de la universidad, pareja estable… Pero todo eso cambió el día que apareció esta extraña cicatriz. Ya, ya sé que no podéis verla, pero yo sí y estoy aquí para describírosla. Es un conjunto de símbolos extraños, formados líneas que parecen dibujadas por un bebé, la verdad, y están rodeados de un círculo no demasiado perfecto. Uno de los símbolos siempre le ha recordado a la Osa Mayor. Aunque en realidad no son símbolos y punto, sino que son palabras escritas en un lenguaje antiguo y lleno de poder, que atrapan su alma en el cuerpo y le permiten a este curarse ante cualquier situación.

Me estoy adelantando a los acontecimientos. No sabéis lo duro que es contar esta historia con un cronometro delante, viendo como su protagonista está apunto de quitarse la vida.

A lo que iba. Estaba una noche conduciendo con su compañero de piso de copiloto cuando empecé a sentir un ardor en el pecho. Volvían de la feria del pueblo de su infancia, donde había arrasado con la pistola de aire comprimido. En el asiento de atrás estaba la jirafa gigante que había ganado y la fotografía que le habían hecho con ella en brazos, para demostrar su autoría. Pues eso, que de golpe sintió como su pecho se desgarraba y la camisa se empapaba de sangre. Su compañero le preguntaba sin parar qué le pasaba, y ninguno de los dos vio la curva que se acercaba a ellos. Sigue leyendo “#16 Relato”