Book Tag

Book Tag: Stephen King

Aprovechando que hoy se celebra Halloween por todo el mundo, hemos querido celebrarlo haciendole un pequeño homenaje al “maestro del terror”, el Tito King. Así que aquí os traemos un tag que vimos en un vídeo del canal de Diego Marcapáginas. Solo está hecho por mí, Guille, porque Marina no ha leído demasiado de él (aunque debería). Consta de unas preguntas fáciles sobre el autor, espero que os guste:

  1. ¿Cuántos libros tienes? En papel tengo muy pocos, solo 6 (El pasillo de la muerte, Maleficio, La historia de Lisey, El cazador de sueños, La Torre Oscura VII y 22/11/63, que aún no he leído), porque muchos me los cogía de la biblioteca o me los han prestado.
  2. ¿Cómo descubriste al autor? Desde bien pequeño me sonaba su nombre, supongo que porque mis padres habían leído cosas suyas o por la televisión. Recuerdo una vez jugando al Trivial con mi familia cuando tenía 10 años o así y la pregunta era sobre un autor muy conocido de terror, creo, y respondí Stephen King (y era la respuesta correcta), y mi familia se quedó flipando porque no creían que yo lo conociera.
  3. ¿Cuál fue el primer libro que leíste? No estoy seguro, pero creo que fue La mitad oscura, que trata de un escritor que decide dejar de escribir bajo un seudónimo pero este cobra vida y empieza a matar a todos aquellos que colaboraron en su desaparición. Me lo leí de la biblioteca cuando era muy pequeño (quizá demasiado) y me encantó.
  4. ¿Hace cuánto eres fan? Pues supongo que desde que leí el primer libro, me gustó tanto que seguí leyendo más de él, y se ha vuelto uno de mis autores favoritos.
  5. ¿Cuál es tu libro favorito? Uff esta es difícil. It me encanta, pero es que Apocalipsis es genial también, no sé con cual quedarme.
  6. ¿Cuál es el libro que dio más miedo? Creo que Misery, por la claustrofobia que te hace sentir en todo momento y te mantiene en tensión. Te mete de lleno en esa habitación y no te suelta hasta el final.
  7. ¿Y el libro que menos te gustó? Estoy entre 2 también: Colorado Kid, que es una novela de misterio, de un asesinato, en el que no se descubre nada. Desde el primer momento te dicen que es un misterio sin resolver, pero esperas que sigan investigando y no lo hacen, así que supongo que es culpa mía por hacerme ilusiones. Y el otro libro que tampoco me gustó demasiado fue La chica que amaba a Tom Gordon, del cual ya hablé en otro tag.
  8. ¿Qué es lo que más te gusta de Stephen? El multiverso que crea entre todos sus libros, como están interconectados unos a otros incluso por los detalles más pequeños. Aunque esto es un arma de doble filo, pues hay veces que no puedes leer algún libro ya que tienes que haberte leído otros anteriormente (lo que me pasó con la saga de La Torre Oscura, me encantaba pero como quería enterarme de todo tenía que leer muchos libros más, y se me estaba haciendo muy pesado, como ya os conté en la entrada sobre la saga).
  9. ¿Qué opinas de las adaptaciones? No suelen gustarme, y no solo por los cambios, creo que a las adaptaciones le faltan lo que me engancha de los libros, King. He visto bastantes películas y alguna serie (la de La cúpula no me gustó nada, a parte de que no tiene nada que ver no me enganchó, y solo vi la primera temporada, y la de 22/11/63, aunque no he leído el libro, la serie me gustó) de sus libros, pero no me convencen demasiado. La Niebla es bastante fiel, y el final de la película, a parte de lo impactante que es, es mucho mejor que el del libro.
  10. ¿Cuál es tu adaptación favorita? Me parece que es Misery, porque consigue transmitirte lo mismo que en la novela, lo que es un gran acierto. Además ver a Kathy Bates haciendo de psicópata es un gozada.

Hasta aquí el tag. ¿Habéis leído algo de Stephen King? ¿Estáis pensando en hacerlo?
Reseñas

Matar a un ruiseñor #Harper Lee

FICHA TÉCNICA

Título original: To kill a mockingbird
Autor: Harper Lee
Traductor: Baldomero Porta
Año de publicación: 1960
Páginas: 410
ISBN:  978-84-9070-121-8
Saga: No


SINOPSIS

Un clásico de la literatura del sigo XX.

Jean Louise Finch evoca una época de su infancia en Alabama, cuando su padre, Atticus, decidió defender ante los tribunales a un hombre negro acusado de violar a una mujer blanca. Novela de iniciación, Matar a un ruiseñor muestra una comunidad, la del sur de Estados Unidos durante la década de 1930, dominada por los prejuicios raciales, la desconfianza hacia lo diferente, la rigidez de los vínculos familiares y vecinales, así como por un sistema judicial sin apenas garantías para la población de color.


RESEÑA


PERSONAJES
La protagonista es Jean Louise, más conocida por el apodo familiar Scout, siempre acompañada de su hermano Jem, mayor que ella y algo pretencioso. La rodean su padre, Atticus, la criada, Calpurnia, y algunos de los vecinos. De los vecinos quiero resaltar a Maudie Atkinson. También es importante conocer a Dill, el amigo de verano de los dos hermanos. Estos personajes son los que tienen más profundidad y alrededor de los que se desarrolla la trama. El resto son más bien planos y con unas características principales muy marcadas.

Scout es una niña de 6 años al empezar la novela, 8 al acabarla, que tiene una visión infantil y sencilla del mundo (como debe ser) y nos relata lo que ocurrió desde que Dill apareció en su vida hasta que Jem se rompió el brazo. En medio de varias historias en las que conoceremos la gente de Maycomb, la ciudad en la que vive, domina la relatada en la sinopsis. Scout, además, se enfrenta a la insistencia de los mayores que la rodean (no de su padre) en que debe ser una dama y comportarse como tal, cosa que no le hace nada de gracia porque ella está mucho más cómoda en un mono que en un vestido y encuentra a las damas mucho más aburridas que los muchachos.


“Las señoras parecían vivir con un ligero horror a los hombres, mal dispuestas a darles su aprobación. Pero a mí me gustaban. […] Había algo en ellos que me gustaba instintivamente… No eran… 

-Hipócritas, […]”

Jem tiene 10 años cuando la historia empieza y está a punto de cumplir los 13 cuando llegamos al final. Su edad se resalta mucho, especialmente cuando cumple los 12 (el período más largo de la novela), ya que Scout ve los cambios de la adolescencia en su hermano y no los comprende. Jem madura a lo largo de la trama pero no pierde la ilusión y el infantilismo propio de su edad. A veces trata a su hermana con condescendencia pero tiene muy buen corazón y es un chico inteligente.

Atticus es el padre de Scout y Jem y el abogado encargado de defender a Tom Robinson, un hombre negro acusado de violar a una mujer blanca. Aunque sabe (y lo dice desde el primer momento) que es una causa perdida, siente que es su deber defender y hacer todo lo posible por liberar a un hombre que él cree inocente. Lo vemos bondadoso e invencible desde los ojos de la pequeña Scout, pero va envejeciendo a medida que el caso avanza. Es un hombre justo e inteligente, muy avanzado para el estado en el que vive.

Maudie Atkinson es una de las vecinas, la única que trata bien a Scout y no le insiste en que sea una dama. Conoce a Atticus desde que eran pequeños y tiene una edad similar. Comparte con su vecino la opinión contraria a la segregación. Es un personaje muy importante en la novela, ya que no tiene miedo de contarle a la protagonista lo que sucede y responder a sus preguntas.

Calpurnia es la criada. Es negra pero a diferencia del resto de criadas/os se la trata como a una más de la familia y Atticus le tiene un gran respeto, ya que al haber muerto su mujer cuando los niños eran pequeños, Calpurnia le ayudó y le ayuda mucho en su crianza. Aunque está presente a lo largo de la historia, hay pocas ocasiones en las que cobre realmente importancia pero queda claro que es una mujer inteligente y que se gana el respeto de quienes la rodean, aunque la gente blanca no lo vea así.


“-Tal vez es porque no saben leer. Cal, ¿a Zeebo le enseñaste tú?

-Sí, señorito Jem. Cuando él era niño ni siquiera había escuela. De todos modos le hice aprender. 

Zeebo era el hijo mayor de Calpurnia.

[…] 

Comentarios, de Blackstone. 

Jem se quedó de una pieza. 

-¿Quieres decir que enseñaste a Zeebo con semejante libro? 

-Pues sí señor, señorito Jem. Eran los únicos libros que tenía. […]”


Dill es un personaje esporádico, aparece cada verano y es el responsable de las aventuras de las vacaciones. Es un año mayor que Scout y es un soñador. Mientras que la protagonista y su hermano suelen ser más sensatos a causa de los consejos de su padre, Dill siempre inventa historias alocadas y propone juegos arriesgados.

“Dill estaba desvariando otra vez. Por su cabeza soñadora flotaban cosas hermosas. Podía leer dos libros mientras yo leía uno, pero prefería la magia de sus propias invenciones. Sabía sumar y restar más deprisa que el rayo, pero prefería su mundo imaginario, un mundo donde los niños dormían, esperando que fueran a buscarlos como lirios matutinos.”

Finalmente, es necesario mencionar a Boo Radley, sin el que el libro se reduciría a la mitad de páginas. Es el vecino de al lado y vive encerrado las 24 horas del día y, aún así, está presente a lo largo de toda la trama, tal es la curiosidad que despierta en los niños, quienes pasan el día inventando estrategias para hacerlo salir o verlo, especialmente Dill.

Del resto de personajes no comento nada más que lo que ya he dicho, son personajes llanos que en cuanto los presentan y mencionan su principal característica ya conoces el resto de sus intervenciones. Solo creo que la señora Dubose y la tía Alexandra pueden llegar a sorprender y menciono a la primera profesora (que solo aparece unas pocas páginas) para decir que es una inútil a la que odié mucho.

TRAMA
La trama está muy bien construida. Tiene un período de tiempo marcado desde el inicio, ya que se trata de la recapitulación que hace Jean Louise para llegar hasta el momento en que Jem se rompe el brazo, así que, si no lo olvidas, ya sabes que hasta que eso no pase no llegarás al final. (Yo lo olvidé). El caso del que se tendrá que ocupar Atticus no aparece hasta la página 115 y el juicio no se lleva a cabo hasta la 227. ¿Y qué pasa mientras tanto? De todo. El hecho de que la protagonista sea una niña de 6/8 años y no un adulto, nos lleva por algunas aventuras y personajes que configuran el pequeño mundo en el que vive. Por ejemplo, el inicio de la escuela, las incursiones a la finca de los Radley, entre otros eventos que le ocurren y que no quiero mencionar por los temidos spoilers.
Siempre queda muy claro el momento del año en el que estamos y los hechos siguen un orden cronológico. Vemos dos años de la vida de Scout a través de los momentos más destacados y, obviamente, la parte más gruesa es la que corresponde al juicio y consecuencias del mismo.

TESTS
Test de las gemas de cristal:
1. Debe haber al menos 4 personajes femeninos importantes: Se cumple. Los he mencionado arriba: Scout, Maudie Atkinson, Calpurnia y más adelante la tía Alexandra (esta sigue los estereotipos femeninos, pero eso se usa para criticarlos)
2. Aprueba los siguientes tests
  -Bechdel (2 personajes femeninos con nombre propio que deben hablar entre sí sobre algo que no sea un hombre): Se cumple. Scout habla con Calpurnia y Maudie Atkinson continuamente sobre muchos temas diferentes (entre ellos hablan de su padre o de su hermano, pero sus conversaciones no son monotemas)
  -Mako Mori (1 personaje femenino con historia propia no relacionada con un hombre): Se cumple. Scout tiene su propia historia paralela a la de los hombres que la rodean, aunque a menudo se mezclen, ya que es una niña pequeña que va acompañada de su hermano. También ocurre con Calpurnia y Maudie Atkinson.
  -La lámpara sexy (los personajes femeninos no se pueden intercambiar por un objeto “sexy”): Se cumple.
3. Al menos 4 mujeres superan alguno de ellos: No se cumple. Solo 3 personajes pasan estos tests.

Test de Ellen-Willis (Si los géneros de la obra cambian, ¿sigue teniendo sentido?): En esta novela es complicado aplicar este test, ya que gran parte de la crítica se centra en los estereotipos femeninos y las presiones que recibe la protagonista para ser una “dama”. No se cumple, pero eso es precisamente algo “bueno” en este caso, ya que la protagonista se rebela ante esto, deseando poder ser intercambiable por un hombre con naturalidad y no tener que cumplir esos estereotipos. Ni siquiera las tres mujeres que pasan el resto de tests serían intercambiables, ya que lo importante es que no se comportan como el tópico femenino pero siguen siendo mujeres.

En general es una novela feminista, aunque principalmente el tema sea la segregación racial que se sufría en los años 30 en Estados Unidos, y usa personajes estereotipados que contrasten con aquellos que protestan contra ello. Hay muchas reflexiones al respecto y una muy interesante en el momento del juicio, ya que lo que se trata es una violación.

OPINIÓN PERSONAL
Normalmente me acerco a los clásicos con miedo. Algunos, como Cien años de soledad, lo son por su calidad literaria; otros, como Don Quijote de la Mancha, lo son por su importancia histórica. Y los segundos me suelen decepcionar, aunque entiendo porque son clásicos. Sin embargo, Matar a un ruiseñor, cumple ambos aspectos. Por supuesto, tiene una importancia histórica importantísima, trata un tema que aunque haya ido mejorando, aún, por desgracia, no puede considerarse obsoleto. Además, está tratado de una manera original y muy adecuado, desde mi punto de vista. El mismo libro se podría haber posicionado desde la visión de Atticus, el abogado, o de Tom Robinson, el acusado, como muchos otros que han criticado la segregación racial, y estoy segura que hubiera sido igualmente interesante. Sin embargo, se situa en la piel de una niña, la hija del abogado, que ni siquiera comprende qué es una violación y que, desde su situación privilegiada de mujer blanca, observa el desarrollo de un caso injusto. La visión de los niños siempre es inocente y sincera y aunque a medida que crecen están influenciados por sus mayores (lo vemos en los niños que la insultan por lo que está haciendo su padre) su perspectiva del mundo aún no es tan cruel e ilógica como la de los adultos. Eso, sumado a las historias que Scout vive, sobretodo el misterio de Boo Radley, hacen del libro una muy buena obra literaria y se nota que la autora no puso ninguna palabra al azar y quiso tratar, además, otros temas como la obligación de las mujeres de seguir ciertas normas sociales muy estrictas y marcadas o la diferencia de clases, además de no olvidarse de que en ese momento se sufría una depresión económica y se había aplicado el New Deal y que Hitler ganaba poder en Alemania.

Cita obligada:

“-[…]Matad todos los arrendajos azules que queráis, si podéis darles, pero recordad que matar un ruiseñor es pecado. 

[…] 

-Tu padre tiene razón -me respondió -. Los ruiseñores solo se dedican a cantar para alegrarnos. No estropean los frutos de los huertos, no anidan en los arcones del maíz, no hacen nada más que derramar su corazón, cantando para nuestro deleite. Por eso es pecado matar un ruiseñor.”


Cita que destaco:

“-Porque vosotros sois niños y podéis comprenderlo -dijo-, y porque he oído a éste… -Y con un ademán de la cabeza indicó a Dill-. Las cosas del mundo aún no lo han corrompido del todo. Deja que se haga un poco mayor y ya no sentirá asco ni llorará. Quizá crea que las cosas no están… digamos, del todo bien, pero ya no llorará; cuando tenga unos años más, ya no. 

-¿Llorar por qué, señor Raymond? -El orgullo de Dill asomó la cabeza. 

-Llorar por el infierno puro y duro en que unas personas hunden a otras… sin detenerse a pensarlo siquiera. Llorar por el infierno en que los hombres blancos hunden a los de color, sin pensar que también son personas.” 

En resumen, una novela que sin duda deja huella y que al llegar a la última página te obliga a dedicar unos minutos, sinó más, de reflexión antes de poder volver a tus banalidades. Muy recomendada.


VALORACIÓN


¿Lo habéis leído o queréis hacerlo? ¿Qué opináis?
Relatos

#40 Testigo

Abre el primer libro que veas por la página 23. Escoge la tercera frase de la página y úsala como la primera oración de tu relato. (He escogido Un antropólogo en Marte)


El 2 de enero de este año iba conduciendo mi coche y choqué con un pequeño camión en el lado del copiloto de mi vehículo. La policía me encontró al cabo de media hora en la cuneta, donde me había desmayado por el golpe recibido. Una ambulancia me llevó al hospital más cercano, y allí me hicieron toda clase de pruebas. Cuando acabaron, el doctor me dijo que todo estaba en perfecto estado, pero que preferían que estuviera esa noche en observación. Compartí habitación con un joven coreano al que habían operado de estómago y que estaba conectado a una máquina que pitaba cada cuarto de hora. Siempre que pasaba esto aparecía una enfermera por la puerta y le hacía algo a la máquina, pero la cortina me lo tapaba. La mañana siguiente unos agentes me despertaron (aunque no había dormido prácticamente) y me lanzaron una bolsita con un polvo blanco a los pies de la cama.
Me interrogaron largo y tendido en esa habitación. Me preguntaron sobre el contenido y la procedencia de este, y el porqué de que hubieran encontrado el asiento del copiloto lleno de ese polvo. Les dije que no me constaba que hubiera “polvo” de ningún tipo en el maletero, así que tampoco podía saber de qué se trataba. Ellos me dijeron que era cocaína. “Y en grandes cantidades” añadieron. Me siguieron haciendo estas preguntas a pesar de que mi contestación era la misma, hasta que llegó el doctor para darme el alta. Tras mi salida del hospital me llevaron a comisaría a la fuerza, sin que yo hubiera opuesto resistencia en ningún momento. Allí me volvieron a interrogar, hasta que por fin recordé qué hacía esa sustancia en mi coche. Una conmoción cerebral que los médicos no habían detectado había de haber borrado eso de mi mente hasta el momento. Verá, señoría, yo soy profesor de Educación Física en el instituto privado del pueblo, y fue allí donde confisqué el polvo unos días antes. A la salida del colegio me encontré con unos alumnos a los que daba clase que se habían reunido en un corrillo y que parecían absortos en lo que fuera que estaba en el centro de ese círculo. Yo me acerqué, y al ver de lo que se trataba les quité aquella bolsa y me la guardé. Muchos de aquellos jóvenes son verdaderos intelectuales, y sus familias les harían llegar muy lejos en la vida. Fue por este motivo que decidí no llevar el incidente ni al director ni a las autoridades pertinentes. Me guardé la bolsa en la guantera, esperando llegar a casa para tirarla por el retrete. Pero siempre he sido un poco corto de memoria, así que se me olvidó. Hasta que los policías me lo enseñaron, claro. Yo creía que mis argumentos les habían convencido, pero entones el policía que parecía de mayor edad sacó unos papeles y me los puso delante. Era mi historial clínico, en el que ponía que el día del accidente tenía restos de cocaína en el organismo. Aún no me había recuperado del accidente del día anterior, así que cuando ese agente se puso a la altura de mi cara para restregarme que me iban a meter en la cárcel, la contusión hizo que le diera un cabezazo, sin yo pretenderlo. También hay que recordar que la noche anterior no había podido dormir, por lo que estaba bastante irritable. Me acusaron ahora de violencia contra la autoridad, por lo que me retuvieron allí hasta llenar el formulario y llevarme a juicio. Y aquí estoy, señoría, explicando por qué no solo no deberían meterme en la cárcel, sino que deberían amonestar a su agente por conducta irrespetuosa a un pobre hombre enfermo. Hasta aquí mi testimonio.

Guillermo Dominguez
Relatos

#38 Grumete

Escribe un relato sobre piratas. Describe los movimientos del barco y cómo afecta a los personajes.
La tormenta descargaba con furia sobre aquel titánico navío, que se zarandeaba sin descanso. Los tripulantes, todos ellos delincuentes de toda clase, oscilaban de popa a proa intentando mantener el equilibrio, muchas veces sin éxito. Él se giró a tiempo para observar cómo se acercaba una ola descomunal, que acabaría con su viaje y lanzaría todos los tesoros que habían robado a incautos marineros, estúpidos todos ellos. Se agarró al mástil, esperando la embestida, cuando su madre le llamó, que tenían que volver a casa. Saltó del barco, tocó la arena con los zapatos, y cogió a su madre de la mano.
-¿Te lo has pasado bien? -preguntó ella-.
-Sí, ha sido una tarde tranquila.
Guillermo Domínguez
Marina·Relatos

La Bestia y el Sabio hablan de la estrategia

Estúpidos. Estúpidos y arrogante mortales. ¿Con qué derecho creen que pueden maldecir su nombre?
-Míralos -clama -. Lloran, rezan, matan y ríen… todo en mi nombre. Nunca les dije que hicieran semejante tontería. A veces incluso me arrepiento de… No, no puedo decir algo así -niega con la cabeza, cabizbajo, cualquiera diría que es el vivo rostro de un hombre derrotado. Pero la sonrisa que asoma entre la barba al mirar de reojo delata su hipocresía. La jaula se mueve, balanceada desde el interior, las barras empiezan a crujir. Aún débiles, sin presentar una amenaza real.

-Oh, ¿crees que puedes salir? ¿Y dónde irías? Observa tus criaturas. Lo que queda de ellas -ríe pero cuesta saber si se divierte.
La Bestia, enjaulada, cesa su forcejeo y sigue su índice con la mirada. Solo ve sangre, muerte y desesperación y se echa a llorar. Aúlla mientras las cicatrices más antiguas vuelven a reventarse y le manchan el bello pelaje de sangre.
-No luches. Mira lo que te estás haciendo. ¿Quieres morir?
La Bestia acalla los últimos gemidos de dolor.
-Tú me haces esto -gruñe con la rabia del viento y la fuerza de una montaña -. Tú matas mis criaturas y usas a las tuyas para ganar esta partida. Como si de un juego se tratase, mueves tus peones, sacrificas un alfil y jaque mate, tienes a mi rey. Imposible, ¿comprendes? Pues la Tierra no es tu tablero y mis torres ya no resisten tus embates, solo lloran en silencio, mordidas de sufrimiento.
El Sabio ríe aún más fuerte, se sujeta la barriga y echa la cabeza atrás con la boca abierta.
-Tus discursos siempre consiguen entretenerme -dice al fin con lentitud, la mira más astutamente -. Aunque insistas en tu rendición, en la debilidad de tus criaturas, mira lo que le han hecho a tu jaula. Cada vez que oponen resistencia contra mis hermosas creaciones, supone otra embestida a tus barrotes. ¿No crees que eso se parece bastante a un juego? La batalla final llegará cuando consigan liberarte y entonces tú y yo pelearemos por el destino de la Tierra. Mientras tanto, dejemos que sean sus habitantes quienes se maten por nuestra causa.
-Y, sin embargo, odias que maldigan tu nombre, que duden de tu existencia -la Bestia se lame las heridas, limpia su pelaje con lentitud orgullosa.
-Por supuesto. Deberían venerarme. Eso les ayudaría a ganar. Se pelean entre ellos en vez de unir sus fuerzas. Estúpidos ignorantes.
La Bestia suelta un bufido divertido y se tumba, ahora más tranquila. Un nuevo embate sacude la jaula y parece sonreír mostrando sus temibles colmillos blancos.
-En cambio, mis criaturas cada vez se ayudan más, sabiendo que su única resistencia es la unión. Lo que no logras comprender es que tus criaturas sin las mías no pueden habitar el planeta, pues este moriría inevitablemente y las mías serían más felices sin tu creación. ¿Acaso lo olvidaste? Solo la llevaste a cabo para encerrarme y poseer el poder que no te fue otorgado. Recuerda, Sabio, que al matar al rey, termina la partida.

-¡Calla! -pues es cierto.
Marina R. Parpal
52 Retos·Relatos

#16 Olvido

Invéntate un pasado para ti: ¿dónde creciste? ¿a qué te dedicas? Haz que sea lo más diferente posible al real.
Casi no noto el suelo bajo los pies mientas voy esquivando coche tras otro intentado llegar al mío. Creo que no había corrido tanto en mi vida, y eso que solo quiero gastar una broma. Porque llegaré el primero y cerraré la puerta de mi padre en sus narices, ya verás qué risa. Ya lo veo, al lado de un Ford blanco, cuando oigo un sonido de frenos y mi cuerpo rebota contra el suelo.
El frío del suelo hace que me despierte de golpe, y mis padres ya están aquí para socorrerme. Pero hay algo que no encaja. Sus caras tienen arrugas que antes no tenían, el pelo de mi padre es completamente blanco, y el de mi madre ahora tiene otro color.
-¿Estás bien, Guille?
-Qué viejos estáis, ¿no?
Intento contener la risa, pero todo parece una broma. Me preguntó si habrá una cámara oculta en algún lado. Mis padres se miran y vuelven a sus cosas, viendo que no me ha pasado nada grave.
Entonces me doy cuenta de algo que no había captado antes. No estoy en el parking de un centro comercial. Estoy en mi casa y, como mis padres, ha cambiado. Las cortinas no son iguales. El cuadro encima de la mesa del comedor ahora son tres más pequeños, llenos de figuras geométricas. Sigo andando por la casa (aunque me duele la cadera, y eso que me he dado un golpe en la cabeza), mirando todos estos cambios, cuando mis padres se dan cuenta de lo que estoy haciendo.
-Tranquilo, dentro de un momento pasará. Ahora ven a comer.
Me siento en la mesa de la cocina (que ahora es de cristal, incluso las sillas son diferentes) y espero a que se sienten todos. Intento actuar con normalidad. Si ellos lo ven como algo normal quizá está todo en mi mente. Y si no dejo que las alucinaciones me controlen, quizá desaparezcan. Al mencionar las cosas es cuando las haces reales.
Mis padres empiezan a comer, así que dudo que mi hermano esté en casa. Intento coger el tenedor pero este se me cae todo el rato. Es como si mi cuerpo no fuera el mismo. Me miro las manos y éstas se van más grandes y con llagas.
-Guille, sabemos que todo esto es muy difícil para ti. Pero sabemos que eres fuerte, nos lo has demostrado todos estos años. Coge el tenedor con fuerza y no lo sueltes.
Lo hago como me dicen, y enseguida se me queda la mano blanca de la fuerza que hago. Acabo enseguida y me voy a echar la siesta (cosa que nunca hago), diciendo que me encuentro mal. Me meto en la cama y me sorprende darme cuenta de que llego casi al final de la cama. Encojo las piernas y me tapo con la sabana hasta la cabeza, deseando que todo sea una pesadilla.
No me había parado a pensar nada de esto hasta ahora. No le encuentro significado a lo que me ocurre. Debe ser un juego, seguro que es eso. Mis padres parecían saber perfectamente lo que decir en todo momento, como si hubieran estado ensayando. Pero de vez en cuando se echaban miradas raras, como si en el fondo ellos también supieran que algo no iba bien… y lo hubieran sabido desde hace mucho tiempo.
O puede que solo sea un castigo por hacer siempre lo mismo y salir corriendo. ¿No es suficiente con el dolor de cabeza? No, no creo que sea un castigo, saben que quitándome la play ya es suficiente para que me porte bien y les haga caso.
La aspiradora de la vecina me despierta de golpe. Me cuesta levantarme, porque aún me duele la cadera, aunque el dolor de cabeza parece que ha parado un poco. Doy una vuelta por la habitación y me encuentro con un pequeño cuaderno, que no me suena que estuviera antes. Empiezo a hojearlo y veo que es mi diario, y ahora sí que estoy seguro de que nunca he tenido uno. Bueno tuve el de Harry Potter, pero solo escribí una página y no era sobre mi vida.
Las fechas saltan mucho, no lo he escrito de manera regular (y sé que he sido yo porque tiene mi letra). Lo que le extraña es que haya tantas entradas. Si siguiera siendo un juego no habrían estado tanto tiempo falsificando mi letra y creando historias que no han ocurrido. Porque yo nunca he trabajado de mecanógrafo, sea lo que sea esto. Y mi hermano no tiene 12 años, sino 3. También hay cosas que se repiten, como que siempre veo más viejos a mis padres, y que Álex parece que ha dado el estirón. ¡Pero si es un enano!
¡Ya está, ahora lo entiendo! Todo esto es una gimcana, seguro que me están probando a ver cuánto tiempo en descubrir el misterio.
Así que salgo de mi habitación y me los encuentro a los tres desayunando. Y puedo ver que es verdad que mi hermano ha crecido. Y lo que hasta ahora me parecía una broma de mal gusto ahora me da miedo. No es posible que haya ocurrido todo esto en un día. Ellos me miran con naturalidad, como si esta pasará cada día.
-Ayer me dijisteis que todo pasaría. ¿Por qué sigue todo mal?
-¿Ayer? – se vuelven a echar otra de esas miradas que no consigo identificar-. ¿De qué estas hablando?
-Cuando me desperté del suelo, después de darme el golpe en la cabeza. Vosotros sabéis lo que pasa. ¡Decídmelo!
Pero en vez de decirme nada se levantan corriendo y me abrazan. No dejan de llorar y soltar que por fin estoy curado.
Estos padres siempre con sus bromas.
Ese accidente del que hablo al principio ocurrió de verdad, pero en vez de ser atropellado, digamos que atropellé yo al coche. No fui tan rápido y choqué con el lateral, cayendo al suelo y rompiéndome las gafas por el camino. Por suerte solo fue un susto.
En vez de cambiar mi vida al completo me ha parecido mucho más interesante cambiar un solo detalle de ella, y ver cómo se hubiera desarrollado desde ese punto. Ahora me doy cuenta de lo afortunado que soy por no correr tanto, porque aunque no hubiera cambiado hasta el punto que he imaginado (igual no hubiera llegado a tener amnesia, por ejemplo, pero bien podría haber sufrido algún otro problema cerebral), mi vida sería diferente. 
Es interesante ver los pequeños puntos que marcan tu vida y que solo te das cuenta de su importancia cuando lo miras en perspectiva.


También tengo que reconocer que lo relacionado con la amnesia es bastante ficticio. Normalmente la amnesia post traumática no dura años, y eso del segundo golpe también es falso (esto suele empeorar las cosas, la verdad).


Guillermo Domínguez
Acciones

Cristina Fernández Cubas

Aprovechando el #LeoAutorasOct que se está haciendo este mes, he querido aprovechar para hablar de una de mis autoras favorita (en el ámbito de la escritura en general, sin distinción de sexos). Ya he hablado varias veces de ella en el blog, y la reseña de Parientes pobres del diablo fue la primera que hice (de ahí que sea tan pobre, sin que sea pariente de nadie).
Cristina Fernández Cubas nació el 1945 en Arenys de Mar, Barcelona y estudió Derecho y Periodismo. En 1980 publicó su primer volumen de cuentos, Mi hermana Elba, y desde ese momento no ha parado se escribir. A parte de numerosos libros de relatos, también ha escrito tres novelas (la última bajo el seudónimo de Fernanda Kubbs), una obra de teatro, una biografía de Emilia Pardo Bazán y una autobiografía.
Conocí por primera vez a esta genial autora a través de Mi hermana Elba y Los altillos de Brumal, que reunía sus dos primeros libros de relatos y que tuve que estudiar para la selectividad, y me enamoró desde su primer cuento, Lúnula y Violeta. Mi relato favorito es “El hemisferio sur”, en el que una autora explica que oye una voz que la obliga a escribir, y esto la está volviendo loca. Y hace poco tuve una experiencia parecida al que sufre la protagonista del relato en un momento de este, lo que me ha hecho comprenderlo aún más.
Lo que más me gustan de sus relatos es que no te lo da todo mascado, tú eres quien interpreta el relato a tu manera, y por eso tras cada lectura parece que has leído algo distinto. Me encantan los mundos que crea, cómo dota a la realidad de una cualidad mágica, dependiendo del punto de vista del que se mire. Son las mujeres las que suelen vivir este lado mágico del mundo, las que ven su realidad resquebrajarse, las que sufren una ruptura de la identidad. Son las principales protagonistas de los relatos, mientras que los hombres no suelen ser más que los narradores que no participan directamente en la historia (con excepciones, claro está).
Ella dice en una entrevista que “En la lista de posibles estímulos entran los sueños o, mejor, ciertas imágenes entrevistas en sueños. La curiosidad. El deseo de recuperar escenarios perdidos o todo lo contrario: viajar a lugares donde no has estado nunca. La necesidad de responder a algunas preguntas o por lo menos intentarlo… Y la imaginación pura y dura, no lo olvidemos.”
Personalmente, esta autora me ha influenciado mucho, y ha sido una de las que me ha hecho enamorarme del género de relatos breves, y me ha empujado a escribir los míos propios. Ha conseguido que me entren más ganas de escribir, y no puedo agradecerle lo suficiente por esto.
Un punto que creo que cabe mencionar es que en la introducción de “Todos los cuentos”, el libro que me he leído este mes de la autora, se la compara con otros cuentistas, todos hombres. Esta autora ha sido capaz de entrar en un mundo principalmente de hombres y salir victoriosa, hasta llegar a ser una figura importante en este género. No he leído a los demás autores que se mencionan, pero deben ser realmente buenos si se pueden comparar con esta gran escritora.
En resumen, es una autora genial, que seguro que os atrapará con sus relatos, y que no debería necesitar ninguna iniciativa para ser conocida y recomendada.