Reseñas

Cómo ser mujer #Caitlin Moran

FICHA TÉCNICA

Título original: How to be a woman

Autor/a: Caitlin Moran
Año de publicación: 2011
Páginas: 354
ISBN: 9788433978707
Saga: No
Traductor/a: Marta Salís




 



SINOPSIS
 
No hubo nunca mejor época que ésta para ser mujer: tenemos el voto y la píldora, y desde 1727 ya no nos envían a la hoguera por brujas. Pero, ¿cómo ser mujer? Ésa es precisamente la gran, eterna pregunta a la que Caitlin Moran se propone responder en una obra que aborda a calzón quitado -a veces literalmente-, con inteligencia, desvergüenza e ironía y también una salvaje franqueza, los principales aspectos de la condición femenina.
Mezcla de libro de memorias y de divertida vociferación, apoyándose siempre en sus experiencias como mujer, feminista e hija de una familia numero y proletaria, Caitlin Moran se describe con una sinceridad y una audacia militantes, y habla con absoluta naturalidad de la relación con su cuerpo. Y con la comida, con los hombres, con el trabajo, la sexualidad, la maternidad, el aborto. Pero también escribe sobre la importancia de Lady Gaga, y los errores y horrores de la depilación más íntima, o el botox. 
Y sobre mucho más.
Así, alternando provocativas observaciones sobre la vida de las mujeres con historias ferozmente divertidas sobre sí misma, desnuda, deconstruye y arroja al fuego la imagen políticamente correcta de la mujer del siglo XXI. Y nos descubre página tras página esos secretos que se cuentan en voz baja las amigas verdaderas, y no esas equívocas colegas que jamás se quitan la máscara de la feminidad perfecta.
 
OPINIÓN PERSONAL
 
Bueno, ya habéis leído el marketing, ahora dejadme que os cuente la verdad. “Follar mola, chicas, las drogas molan aún más y depilarse es un asco.” Pues ya estaría el libro. ¡Pero, Marina, no reduzcas al absurdo el feminismo! Descuida, compañera, pero si eso es feminismo, me corto un brazo. Por supuesto, hay una ideología feminista que emana entre algunas líneas como un aura más bien… invisible. No, no estoy diciendo que el libro sea machista, ya somos mayorcitos para movernos en una escala de grises. Si queréis leer una reseña completísima, insisto, completísima, os dejo aquí la de Hydre Lana porque después de leerla me di cuenta de que no tenía la paciencia ni la habilidad de hacerlo mejor que ella. Yo, sin embargo, me limitaré a ilustraros rápidamente de qué va realmente el libro, por qué existe y ha tenido (o tuvo) tanto bombo. En vez de soltaros un rollo, os copio la sinopsis otra vez pero, ahora, con la realidad que se esconde tras sus líneas:
(Ah, dejadme remarcar que no pretende ahondar en teorías del feminismo ni en problemas “serios”, si no en aquellos aspectos que convierten nuestra sociedad en un culto al machismo).

No hubo nunca mejor época que ésta para ser mujer: tenemos el voto y la píldora, y desde 1727 ya no nos envían a la hoguera por brujas. Lo sé, es una sinopsis, pero si eso es todo a lo que aspiramos… Aunque sí, hemos ido a mejor y ahora que ya hemos ganado muchos derechos que nos impedían luchar por nosotras, necesitamos deshacernos de las trazas de machismo restante y del “nuevo” machismo que cada vez se hace más presente: la sexualización de la mujer hasta el absurdo. 
Pero, ¿cómo ser mujer? Bueno, en esta pregunta y el título reside básicamente el problema del libro. Puesto que la autora es una columnista que parte de su carrera se la pasó en Elle y similares, todo el libro tiene ese tinte de artículo de revista de moda del estilo: “Cómo comer chocolate y perder esos quilitos de más”. En Inglaterra es conocida por su trabajo y ese es el motivo de que salga ella en la portada, la gente sabe quién es y cómo habla, compran el libro porque les gusta su tono y sus mensajes y está claro que ella lo sabe y que ese es su público objetivo desde el principio. 
Ésa es precisamente la gran, eterna pregunta a la que Caitlin Moran se propone responder en una obra que aborda a calzón quitado -a veces literalmente Sí, básicamente  el libro va del sexo del que disfrutó en su juventud. Ojo, que está muy bien que se acueste con toda la plantilla de la redacción si le apetece (de hecho eso da pie a un capítulo en el que habla de como las mujeres reciben castigo social por eso y los hombres no, así que adelante con defender nuestro derecho a tener deseo sexual), eso sí, no hace falta ser monotema e insistir tanto (me refiero a sus experiencias, no a la defensa de ese derecho)-, 
con inteligencia, desvergüenza e ironía y también una salvaje franqueza, los principales aspectos de la condición femenina En esto no mienten y es algo que he valorado en el libro.
Mezcla (Mezcla, dice) de libro de memorias y de divertida vociferación, apoyándose siempre en sus experiencias como mujer, feminista Bueno, a ver, más o menos. Para empezar te cita un montón de feministas históricas a las que ha leído… para desmontar sus argumentos. La sensación que a mí me ha transmitido es la de considerar que algunas de esas mujeres eran unas exageradas y que no hace falta ser tan radical. Como yo aún no las he leído me callo, pero si se consideran referentes del feminismo será por algo supongo
e hija de una familia numerosa y proletaria, Caitlin Moran se describe con una sinceridad y una audacia militantes, y habla con absoluta naturalidad de la relación con su cuerpo. Y con la comida El capítulo sobre la obesidad y la obsesión por la delgadez me pareció muy bien tratado, lo disfruté y estuve muy de acuerdo con la autora 
con los hombres, con el trabajo, la sexualidad, la maternidad, el aborto. Estos dos últimos están muy bien, aunque debo decir que el capítulo en el que habla de las maravillas de ser madre y te cuenta como casi se muere en el parto y perdió la pierna derecha, pues oye, mucho no me convenció (cinismo a parte, estos capítulos sí que valen la pena)
Pero también escribe sobre la importancia de Lady Gaga Vamos, que le dedica un capítulo entero echándole flores. No os equivoquéis, que a mí Lady Gaga me encanta y disfruté como una loca con ese capítulo pero objetivamente no me parece coherente que dedique tantas páginas a elogiar los milagros feministas de esta cantante y ni medio a las feministas de referencia de las que os hablaba antes (bueno, sí, para criticarlas, a las que elogia solo las va mencionando)
y los errores y horrores de la depilación más íntima Os ahorro el capítulo: depílate, sí, pero el coño (se tira un capítulo entero defendiendo el término así que no voy a desperdiciar su esfuerzo y os lo dejo aquí) déjalo peludito y, ya de paso, ponte mascarilla para que quede suave (esto lo dice ella también, no es cinismo no del todo)
o el botox. 
Y sobre mucho más. No creas, básicamente eso es todo. Empieza hablando de la regla, pasa a la sexualidad femenina, las bodas, la ropa, y el éxito que ha conseguido sin estudiar nada, la gente famosa que conoce y DROGA (así, os lo pongo en mayúsculas y en negrita porque creo que el libro debería llamarse: Cómo tomar droga/beber alcohol y llegar a codearse con la crème de la crème… y presumir de ello
Así, alternando provocativas observaciones sobre la vida de las mujeres con historias ferozmente divertidas sobre sí misma A ver, que sonríes en algunas y el resto van de drogas y alcohol y teóricamente eso debería sacarte una risita (aix, que gamberra la Caitlin), desnuda, deconstruye y arroja al fuego la imagen políticamente correcta de la mujer del siglo XXI. Por fin nos lo han dicho. Todo el libro va de esto y solamente esto. Y me parece bien. Es necesario y urgente acabar con la imagen políticamente correcta de la mujer, ver la mujer cómo el ser humano que es y no como un ente extraño que solo sirve para alegrar la vista, ser maternal y fingir que no tiene necesidades. 
Y nos descubre página tras página esos secretos que se cuentan en voz baja las amigas verdaderas, y no esas equívocas colegas que jamás se quitan la máscara de la feminidad perfecta. Bueno, aquí le voy a dar un respiro. No puedo subirme a una silla y gritar: ¡Yo no uso ninguna máscara! Para empezar, lo que yo haga no es ejemplo de nada ni se puede extrapolar a la generalización (cosa que ella parece no entender), pero, más importante, yo tengo 20 años, estudio y vivo en España y ella, 35, ha dedicado gran parte de su vida a las revistas de moda sin tener estudios y vive en Gran Bretaña. Con esto quiero decir que nuestra situación es muy diferente, la gente con la que nos rodeamos piensa de otro modo, así que no es de extrañar que para sus colegas e incluso sus lectoras sus ideas sean innovadoras, irreverentes y revolucionarias mientras que para mí y las lectoras con un perfil similar al mío, más bien es espectacularización con ideas sin desarrollar, pues hemos crecido en una época un poco más fácil, con acceso libre a las ideologías que queramos (esto es algo cuestionable, lo sé) y con estudios que nos permiten tener una visión más amplia.

Al principio me entusiasmó mucho, parece todo lo que promete en la sinopsis, pero poco a poco vas viendo esto que os voy comentando y sí ya te consideras feminista, empiezas a arrugar la nariz. Hay capítulos, como el de “Porqué ser madre” y el de porqué no serlo, que valen mucho la pena. Pero en general solo lo recomiendo si creeis que el feminismo no es necesario o no sabéis lo que es (no vais a aprenderlo, pero haréis el primer paso).

En resumen, si aún no sabéis que es esto del feminismo, podéis empezar por aquí pero si ya os consideráis feministas mejor pasar de largo y rápido.
VALORACIÓN
 
 

¿Lo habéis leído o queréis hacerlo?

 

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