Reseñas

Dioseros #Eduardo Vaquerizo

FICHA TÉCNICA

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Titulo original: Dioseros

Autor/a: Eduardo Vaquerizo

Año de publicación: 2017

Páginas: 234

ISBN: 9788494642265

Saga: Sí, Memorias del Gran Anillo 01




SINOPSIS

 

La cultura de los Funcionarios se extiende por toda la Galaxia desde sus instalaciones en el Gran Anillo, ofreciendo servicios a otras civilizaciones. Sus ministerios proporcionan, entre otras cosas, ejércitos privados, grandes ofertas de ocio o dioses hechos a medida a quien pueda pagarlos.
Un pobre ciego que pide limosna en las calles de Calandanar, ajeno a aspiraciones morales o metafísicas, se cruza en el camino de Isaías y Elena, dos dioseros que viajan a través de los planetas haciendo milagros y sorteando peligros. Desde ese momento, su vida entera, su destino y su propia fe se verán alteradas para siempre. No puede ni imaginarse todo lo que le queda por ver.

RESEÑA

Después de leer la premisa no pude evitar ponerlo en mi lista de pendientes y, por fin, he podido leerlo. La idea de los dioseros, unos personajes que van por los distintos planetas creando religiones por encargo me parece una genialidad, aunque me hubiera gustado que se hablara más de esta faceta. Porque este libro sirve sobre todo para presentarnos el gran mundo que ha creado el autor, mostrándonos varias civilizaciones a cada cual más interesante. El problema al ser un libro tan corto (aparte de acabarlo en un solo día) es que no da tiempo a asimilar tanta información y que encima la trama avance, por lo que algunos puntos quedan algo desdibujados. Me ha faltado algo más de relación entre los personajes, por ejemplo, que aunque están bien escritos podrían haber dado más juego. Sigue leyendo “Dioseros #Eduardo Vaquerizo”

52 Retos·Guille·Relatos

#42 Terapia

Atrévete a ser infiel en un relato y describe al detalle las sensaciones de los personajes.

El hombre se traga su cuarto vaso esta noche y siente como su mente empieza a nublarse. Mira al camarero de reojo, se siente atraído por él. Lastima que no pueda leerle la mente como a los demás, sería todo más fácil. Aun así tengo experiencia con los sentimientos de la gente y sé que este es el momento de atacar. Me levanto de mi sitio en un rincón y tras comprobar que mi maquillaje está bien, me siento a su lado. El hombre (la Jefa me ha dicho que se llama Misha) me mira y sonríe.

-Hola, ¿estás sola?

-Ya no.

-Me alegro. Soy John, por cierto -vaya-.

Hablamos y bebemos un rato, hasta que consigo que me invite a su casa, no me hace falta entrar en su cerebro para saber lo cachondo que está. Si no puedo acceder a la información por la vía de siempre tendré que hacerlo de otra manera. Misha (o como quiera que se llame) se despide del camarero y este le guiña un ojo. Salimos de allí y me lleva hasta su coche, donde rozo su mano y por un segundo puedo saber lo que piensa. Parece que el chip no funciona tan bien como cree. En esa pequeña ventana a su mente veo cómo me desnuda con la mirada y el recuerdo de un hombre alto de mirada seria. Él es a quien busco. La conexión se desvanece en seguida y vuelvo a la realidad.

Cuando llegamos a su casa me invita a otra copa y la acepto. Mientras él va a la cocina doy una vuelta por el comedor observándolo todo. Me doy cuenta de las pocas fotos que hay y de que la televisión esta en el suelo, sin ningún mueble que la aguante. O se acaba de mudar o es muy descuidado. Él vuelve y me pregunta por mi vida, a lo que yo le respondo con mentiras, y cada vez que se gira lanzo lo que hay en mi copa a su vaso o al jarrón que tengo a mi izquierda. Está tan borracho que no se da cuenta.

Nos empezamos a besar y pequeños flashes vienen a mí. Está muy excitado, pero también noto algo de miedo tras la cortina que produce el alcohol. El hombre alto le prohibió que saliera (imagínate llevar a su casa) con desconocidos. Sabe que como se entere le caerá una buena, pero ahora no es momento de pensar en estas cosas. Penetro más en su mente y veo todo lo que ha hecho hoy, aunque nada es de importancia. Joder se me acaba el tiempo. Me toca con suavidad la mejilla derecha y yo lo aparto, cojo mi vaso y brindo por cualquier chorrada que se me ocurre.

-Por el año nuevo -repite él, aunque hace tres semanas que pasó-. Sigue leyendo “#42 Terapia”

Marina·Relatos

A más ver

¿Es que debo resistirme a la inspiración? Me disculpo si esta os ha ofendido, pero no me arrepiento. Somos viejas amigas, aunque no me visite ya tanto como antes. Creo que le preocupa algo. Tenemos confianza pero quiero darle tiempo. Cuando nos encontramos, de repente, sin planearlo, como siempre, nada parece haber cambiado y podemos estar horas, días, ¡incluso semanas!, retozando entre sábanas de papel y besos de metáforas. Después se marcha, ni siquiera se despide, aunque no se lo echo en cara. Ella es así y yo la quiero a su manera. Necesita tiempo. Quizá visita a otras amigas, lo comprendo. La espero y aunque lo intente, no consigo placer igual sin ella, ni nada puede llevarme al orgasmo más que sus palabras. Me las susurra al oído, qué voz. A veces habla tan deprisa que no tengo tiempo de escribirlo todo u olvido alguna de sus mejores citas.

Hoy ha venido a verme. Ha sido breve. Sus abrazos eran agridulces y algo melancólicos. Me besaba diciéndome adiós.

Marina R. Parpal

52 Retos·Guille·Relatos

#16 Relato

Crea un relato que gire en torno a una cuenta atrás.

 

Hoy os voy a contar la historia de un chico inmortal.

Sí, ya sé lo que estáis pensando. “Estos jóvenes de hoy en día, que creen que nunca morirán.” Esa no es su situación. Aunque seguro que se alegra de que penséis en él como joven. Pero tranquilos, que eso se acaba hoy. En una hora este ya-no-tan-joven morirá, hasta entonces tengo tiempo para contaros qué le ha llevado hasta aquí.

“Dice que es inmortal pero que hoy va a morir, ¡que se aclare de una vez!” Tranquilos, que no cunda el pánico, si me dejáis que os lo explique lo entenderéis.

Veréis, hasta hace unos años era un chico normal, con un pisito a cinco minutos de la universidad, pareja estable… Pero todo eso cambió el día que apareció esta extraña cicatriz. Ya, ya sé que no podéis verla, pero yo sí y estoy aquí para describírosla. Es un conjunto de símbolos extraños, formados líneas que parecen dibujadas por un bebé, la verdad, y están rodeados de un círculo no demasiado perfecto. Uno de los símbolos siempre le ha recordado a la Osa Mayor. Aunque en realidad no son símbolos y punto, sino que son palabras escritas en un lenguaje antiguo y lleno de poder, que atrapan su alma en el cuerpo y le permiten a este curarse ante cualquier situación.

Me estoy adelantando a los acontecimientos. No sabéis lo duro que es contar esta historia con un cronometro delante, viendo como su protagonista está apunto de quitarse la vida.

A lo que iba. Estaba una noche conduciendo con su compañero de piso de copiloto cuando empecé a sentir un ardor en el pecho. Volvían de la feria del pueblo de su infancia, donde había arrasado con la pistola de aire comprimido. En el asiento de atrás estaba la jirafa gigante que había ganado y la fotografía que le habían hecho con ella en brazos, para demostrar su autoría. Pues eso, que de golpe sintió como su pecho se desgarraba y la camisa se empapaba de sangre. Su compañero le preguntaba sin parar qué le pasaba, y ninguno de los dos vio la curva que se acercaba a ellos. Sigue leyendo “#16 Relato”

Marina·Relatos

Caja sorpresa

En el centro, hay una caja.

Una caja con forma de cubo, pintada con colores alegres y con dibujos infantiles. Nadie la ha abierto aún, aunque tú conoces su contenido. Pocos lo intentan en realidad. Es bonita y promete felicidad, ¿para qué arriesgarse a no encontrar lo esperado en su interior? Quien se arriesga lo hace con ternura, buscan el cierre, pero solo tú tienes la llave. Y quieres ayudar, de verdad que sí, pero el miedo te lo impide.

ABRIR LA CAJA ESTÁ PROHIBIDO.

Y si alguien la quiere forzar con insistencia, la tapa salta y un sonriente payaso de mofletes colorados rebota con un muelle. Todos se divierten, míralos. ¿Por qué tienes esa cara de asustado? Lo sabes. El payaso es solo un fantasma, oculta el verdadero contenido. Te dices que eso es bueno, pero odias al payaso. Sonríe y, sin embargo, te produce terror.

LO QUE HAY EN LA CAJA NO ES NORMAL.

Cállate. Mátalo. Mata el payaso. No importa si eso te hace flotar. Coges el puñal, la mano te tiembla.

LO QUE HAY EN LA CAJA ES DIFERENTE.

Acercas el arma a la estúpida cara de alegría .

ES RARO. Sigue leyendo “Caja sorpresa”

52 Retos·Guille·Relatos

#41 Ceniza

Escribe una historia con lo que haría un personaje que sabe que le queda una semana de vida.

 

LUNES:

El cigarro le abrió los pulmones y el vaso de whisky le despertó la mente. No dejó de mirarse la mano izquierda en ese rato. Se guardó la pistola en el cinto, se aseguró de tener su placa a buen recaudo y fue a la habitación, donde tapó con la sábana a la mujer que dormía desnuda en la cama y se despidió en un susurro sin que ella se enterara.

Ya en el coche revisó el mensaje que había recibido de su compañera y se dirigió en dirección a la escena del crimen. Cuando llegó la zona ya estaba precintada y la multitud se agolpaba para ver algo. Qué iban a ver, si lo único que quedaba de la víctima era una mancha chamuscada en el suelo.

-Por fin te dignas a aparecer, compi -dijo Ariel, su compañera, que tenía una taza de café en la mano-.

-Se me han pegado las sábanas, no he dormido demasiado bien.

-¿Quieres que te dé algunas hierbas que pueden ayudarte con el insomnio?

-No. ¿Qué tenemos aquí?

-Varón caucásico de 13 años…

-Joder.

-Y que lo digas. Padre licántropo y madre mortal. La víctima aún no había presentado muestras de portar los genes licántropos. Estaba echando unas canastas solo cuando despareció. La madre estaba viendo la tele y dice que vio una extraña luz azul reflejada en la pantalla, pero eso es todo. El padre estaba en el sótano encadenado, anoche fue luna llena. Ya verás qué guapo es el padre.

Atravesaron el el jardín, que aún tenía el cartel de “Voten a Van Alucard”, y Ariel abrió la puerta. En el piso de arriba se oían pasos, que supuso que eran de los forenses en la habitación de la víctima. Después tendrían que pasarse. En el comedor estaban los padres, y por poco le entra una arcada al ver al marido. Tenía todo el cuerpo desfigurado: la mitad izquierda de la cabeza era una masa amorfa de carne y pelos, con unos colmillos prominentes se asomaban por su enorme boca. El brazo izquierdo descansaba en un cabestrillo y en el derecho se veía un atisbo de garras en la peluda mano. Estaba encorvado y aunque por culpa de los zapatos ortopédicos que llevaba no se veían sus pies, se intuían unas pezuñas. Ya había visto un par de veces a gente como él, pero solo por la televisión. En persona era más horroroso. Por lo que había entendido de ese documental, la malformación se debía al uso de cadenas de plata defectuosas, que paraban la metamorfosis a la mitad, dejándoles en ese estado. Y encima era irreversible. Sigue leyendo “#41 Ceniza”

Recomendaciones

Recomendaciones: Novelas Gráficas

Hasta hace poco este formato era casi desconocido para mí, solo había leído algún comic de Marvel y poco más. Poco a poco he ido descubriendo verdaderas maravillas, que os recomiendo ahora:

c0e7f-persepolis1libroPersépolis, de Marjane Satrapi: ¿qué voy a decir de ella que no hayamos dicho ya? Hemos hablado mucho de ella en varios posts, porque es una de esas novelas imprescindibles, entró en nuestro Top del año pasado. Con un dibujo en blanco y negro y aparentemente simple, la autora nos explica su vida, desde su infancia en Irán en plena guerra hasta su adolescencia en Europa y el consecuente choque de culturas. Aparte de descubrir más sobre el conflicto iraní disfrutaréis de las reflexioens que hace la autora. Hay película, por cierto, con los mismos dibujos que la novela, que está genial también.

 

Pollo con ciruelas, de Marjane Satrapi: como veis no podemos dejar de recomendar a esta autora. Esta vez nos trae una novela mucho más intimista, personal, que narra los últimos días de la vida de Nasser Alí, un músico de tar que, además, es tío lejano de la autora. Cuando se rompe su instrumento pasa ocho días en su habitación antes de morir, y son esos días lo que se nos explica. En este no se habla tanto de la situación en Irán, pero se pueden ver algunas consecuencias de lo que pasa en el trasfondo. Incluso ganó el premio Mejor Obra en el Festival de Angulema en 2005, y también hay adaptación, que no he visto, y está hecho con actores reales.

 

Diagnosticos

Diagnósticos, de Diego Agrimbau y Lucas Varela: ya os hablé un poco de este libro en la entrada de Medicina y Literatura, y lo vuelvo a recomendar porque vale mucho la pena. Con tan solo 76 páginas nos cuenta varias historias en las que las enfermedades neurológicas son las protagonistas. Prosopagnosia, sinestesia… A parte de explicar qué son estas enfermedades (hay una breve descripción al inicio de cada capítulo) la forma de hacerlo es genial, con unas historias muy interesantes. Por ejemplo la historia de sinestesia trata de una perito forense (todas las protagonistas son mujeres) que tiene el “poder” de leer los ruidos, incluso de aquellos que hace horas de han ocurrido, y gracias a este poder puede resolver asesinatos. Sigue leyendo “Recomendaciones: Novelas Gráficas”