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Iniciativa Wikipedia for Peace: Women for Peace

Mañana me toca levantarme a las 4am matadme para coger un avión hacia Múnic, de donde sale el tren hacia Jenbach (Austria), lugar en el que pasaré 11 días colaborando con Wikimedia Austria en un campo de trabajo internacional.

¿Qué es un campo de trabajo?

 

 

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Tuve que quitar ortigas, cargar piedras, construir unas escaleras… ¡Pero conseguí mi título de “caballera” del castillo Cabrad!

 

Un campo de trabajo es un voluntariado de corta duración que funciona parecido a unos campamentos. Suelen ser grupos de unas 15 personas de diferentes partes del mundo y las condiciones son más o menos simples (tiendas de campaña, la ducha quizá es un lago…) y duran dos semanas, normalmente. El objetivo es ofrecer tu tiempo y no cobras, pero tampoco te cuesta nada (lo que valga ir hasta el campo).

Hay muchos tipos de voluntariado, en este caso se trata de un proyecto breve e internacional. Para mí, este será el cuarto campo en el participe (¡y el 19 de agosto me voy otra vez a por el quinto!) y siempre lo hago desde la ONG Servicio Civil Internacional (SCI). Hay otras maneras de participar en un campo de trabajo, pero a mí esta es la ONG que más me gusta de momento.

 

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Poder conocer y charlar con una superviviente de Auschwitz es una experiencia que me marcó muchísimo.

El trabajo que se hace en los campos depende de la temática. En los campos de Europa (en los que he participado de momento) el trabajo no suele ser tan duro como en países en vías de desarrollo, como es lógico. Pero hay de todo: desde reconstruir castillos medievales (lo que hice en Eslovaquia el verano pasado) hasta campos de estudio sobre el holocausto (mi primer campo, en Dachau), pasando por quitar malas hierbas, pintar un centro cívico, montar festivales ecológicos, etc. Aunque hay de todo, en SCI todos los campos tienen que tener algo que ver con sus valores (es decir, se pueden organizar campos de trabajo para montar un festival musical para promover la cultura local y los grupos folklóricos, pero no se pueden pedir voluntarios para que te salga más barato producir en tu graja).

 

 

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Una manera gratificante y barata de viajar.

 

Otra característica de los campos de trabajo es que tiene que haber una parte de estudio. Por ejemplo, el año pasado estuve en Glucksburg (Alemania) en un sitio llamado Power Park, donde se mostraban diferentes usos de energías alternativas, con un espacio de experimentos para escuelas que teníamos que repintar. Allí, hicimos varias sesiones de estudio sobre las energías renovables, incluso una voluntaria nos explicó su tesis sobre la biomasa (no entendí nada cuando se volvió técnico, pero era muy interesante).

¿Qué es Wikipedia for Peace?

Se trata de un campo de trabajo un poco diferente a lo habitual. Aunque antes os decía que los hay de todo tipo, la gran mayoría son más parecidos al que hice en Eslovaquia y son raros los que no incluyan trabajo físico. Esta es la cuarta edición de esta iniciativa y la primera que se centra en las mujeres. Está creada por Wikimedia Austria y por SCI Austria.

El objetivo es crear y mejorar artículos sobre 100 mujeres que lucharon o luchan por la paz, aprender sobre ellas y sobre la situación de las mujeres en los diferentes países de origen de los participantes. Además, los miembros del campo aprenderemos cómo funciona Wikipedia y cómo contribuir a que sea más feminista.

El “gender gap” de Wikipedia

La razón por la que el campo Wikipedia for Peace de este año se centre únicamente en mujeres es porque desde la enciclopedia libre se han dado cuenta de que tienen un “gender gap” importante.

Según sus propios datos: aproximadamente el 90% de los editores de Wikipedia son hombres, por lo que hay una gran masculinización de los artículos (la perspectiva de muchos temas a menudo solo refleja la de un solo género). Además, la mayoría de biografías que se encuentran en la enciclopedia son sobre hombres: en la versión en inglés, solo un 15% de las biografías son de mujeres (la relación es similar en la mayoría de idiomas).

Este campo de trabajo no es la primera iniciativa que lanza Wikipedia para intentar mejorar este problema, si entrastéis durante marzo aparecía un banner en la parte superior animando a escribir artículos para el proyecto Women in Red, que es similar a lo que haré yo pero abierto a todos los editores y editoras y de forma individual. Así, que ya sabéis, ¡a contribuir todas a mejorar la enciclopedia libre más consultada!

 

De momento, esto es todo. Cuando vuelva ya os comentaré qué me ha parecido 🙂

Ahora ya es tarde si no os habéis apuntado a ninguno, pero os recomiendo y mucho hacer campos de trabajo. Es muy gratificante sentirte útil y es una manera barata y diferente de viajar, conocer lugares menos turísticos y gente de todo el mundo. ¿Lo habéis hecho alguna vez? ¿Os he conseguido convencer?

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¿Vade retro TV? 

“No son libros lo que usted necesita, sino alguna de las cosas que en un tiempo estuvieron en los libros. El mismo detalle infinito y las mismas enseñanzas podrían ser proyectados a través de radios y televisores, pero no lo son. No, no: no son libros lo que usted está buscando. Búsquelo donde pueda encontrarlo, en viejos discos, en viejas películas y en viejos amigos; búsquelo en la Naturaleza y búsquelo por sí mismo.”

(Cita de “Fahrenheit 451”, 1953. Ray Bradbury)

Creo que he puesto esta cita en varias entradas ya, pero me parece lo más importante de toda la novela. Los libros no son más que un producto físico en el que se recoge conocimiento en sus diferentes formas. Puede estar hecho de papel y tinta o de ceros y unos. De la misma manera que no se elogia una impresora por la importancia del mensaje que imprime, no deberíamos convertir a los libros en elementos sagrados.

Volviendo a la cita, es verdad que la televisión no suele ofrecer el mismo contenido que un li… Belén Esteban ha publicado una biografía. ¡No vengo a hundiros, lo juro! Lo que quiero decir es que libros malos los hay a doquier, lo que pasa es que tenemos más libertad que para escoger los programas de televisión, que vienen impuestos por las parrillas (aunque el criterio de las grandes editoriales para promocionar ciertos libros viene por lo mismo: la venta. Así nos encontramos con que Anna Todd esté de las primeras recomendaciones en Planeta).

¿Que por qué hago esta entrada? Solo quería recomendar series y películas que transmiten tanto como un libro podría hacerlo: porque lo importante es el mensaje (y el estilo, que hay que valorarlo), no el soporte. Guille ya recomendó hace un tiempo una serie, Flesh and Bone, no la pongo aquí pero es parte de la lista.

Hannibal

Esta serie consta de 3 temporadas y está basada en los personajes de la novela Dragón rojo de Thomas Harris (la precuela de El silencio de los corderos). Aunque tiene su origen en un libro, no se puede decir que sea la adaptación televisiva del mismo. En la serie solo se recuperan los personajes principales y las relaciones que tienen entre sí, la historia es similar pero toma su propio curso. Sigue leyendo “¿Vade retro TV? “

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Doris Lessing: Sobre no ganar el Premio Nobel #AdoptaUnaAutora

Seguimos con la iniciativa Adopta Una Autora. La última vez os expliqué quién era Doris Lessing y ahora os traigo el texto de la conferencia para la ceremonia de entrega del Premio Nobel de Literatura que le fue otorgado en 2007. Lessing, por problemas de salud, no participó de la ceremonia en Estocolmo y encargó la lectura de su texto a su editor, Nicholas Pearson.
Esta entrada estaba programada para el día 8 de marzo, ya que la Academia Sueca reconoció la capacidad de la autora para retratar “la épica de la experiencia femenina, y su escepticismo y fuerza visionaria con la que ha examinado una civilización dividida”. Sin embargo, la he retrasado un día por la iniciativa #NosotrasParamos.

Resistencia Lectora agradece muy especialmente a Jonna Petterson, directora de Relaciones Públicas de la Fundación Nobel, su autorización para traducir y publicar este texto.

Sobre no ganar el Premio Nobel
Estoy de pie junto a una puerta y miro a través de remolinos de polvo hacia donde me han dicho que aún existe bosque sin talar. Ayer conduje a través de kilómetros de tocones y restos calcinados de incendios donde, en el ’56, se encontraba el bosque más maravilloso que jamás haya visto, ahora completamente devastado. Las personas tienen que comer. Y necesitan material para encender el fuego.
Me encuentro en el noroeste de Zimbabwe a principios de la década de 1980 y estoy visitando a un amigo que era maestro en una escuela de Londres. Está aquí “para ayudar a África”, como solemos decir. Es un alma genuinamente idealista y las condiciones en que encontró esta escuela le provocaron una depresión de la que le costó mucho recuperarse. Esta escuela se parece a todas las escuelas construidas después de la Independencia. Está compuesta por cuatro grandes aulas de ladrillo uno a continuación del otro, edificados directamente sobre la tierra, uno dos tres cuatro, con medio salón en un extremo, para la biblioteca. En estas aulas hay pizarrones, pero mi amigo guarda las tizas en el bolsillo, para evitar que las roben. No hay ningún atlas ni globo terráqueo en la escuela, tampoco libros de texto, carpetas de ejercicios ni biromes, en la biblioteca no hay libros que a los alumnos les gustaría leer: son volúmenes de universidades estadounidenses, incluso demasiado pesados para levantar, ejemplares descartados de bibliotecas blancas, historias de detectives o títulos similares a Fin de semana en Paris o Felicity encuentra el amor.
Hay una cabra que intenta buscar sustento en unos pastos resecos. El director ha malversado los fondos escolares y se encuentra suspendido, situación que suscita la pregunta habitual para todos nosotros aunque por lo general en contextos más prósperos: ¿Cómo puede ser que estas personas se comporten de tal manera cuando deben saber que todos las están observando?
Mi amigo no tiene dinero porque todo el mundo, alumnos y maestros, le piden prestado cuando cobra el sueldo y probablemente nunca le devuelvan el préstamo. Los alumnos tienen entre seis y veintiséis años porque quienes no pudieron asistir a la escuela antes se encuentran aquí para remediar tal situación. Algunos alumnos recorren muchos kilómetros cada mañana, con lluvia o con sol y a través de ríos. No pueden hacer tareas escolares en sus casas porque no hay electricidad en las aldeas y no es fácil estudiar a la luz de un leño encendido. Las niñas deben ir a buscar agua y cocinar antes de partir hacia la escuela y cuando vuelven de ella.
Mientras estoy con mi amigo en su cuarto, varias personas se acercan tímidamente y todas piden libros. “Por favor, mándanos libros cuando regreses a Londres.” Un hombre dijo: “Nos enseñaron a leer, pero no tenemos libros”. Todas las personas que conocí, todas ellas, pedían libros.
Estuve varios días allí. El polvo volaba por todas partes. Las cañerías se habían roto y las mujeres tenían que acarrear agua desde el río. Otro maestro idealista llegado de Inglaterra estaba enfermo después de ver el estado en que se encontraba esta “escuela”.
El último día de mi visita finalizaba el ciclo lectivo y sacrificaron la cabra. La cortaron a trocitos y la cocinaron en una gran fuente. Era el esperado banquete de fin de ciclo, guiso de cabra y puré. Me alejé de allí antes de que terminara, conduje de vuelta entre calcinados restos y tocones que habían sido bosque.
No creo que muchos alumnos de esta escuela lleguen a obtener premios.

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La "realidad" en Cristina Fernández Cubas

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¿Conocéis la iniciativa de Adopta una autora? Si estáis aquí, probablemente sí. El objetivo de esta iniciativa es dar a conocer la vida y obra de una autora a través de unas cuantas entradas dedicadas exclusivamente a ella. Nosotros hemos decidido participar y yo he adoptado a Cristina Fernández Cubas, una autora española que ganó este año el Premio Nacional de Narrativa.


En los relatos de Cristina Fernández Cubas hay una gran cantidad de temas que se repiten: el poder de las narraciones (poder que suelen poseer mujeres, como Lúnula, Olvido…), la identidad, los dobles, la memoria (“Las cosas no son como las vemos sino como las recordamos”, recordaba Cubas que dijo Valle-Inclán), la infancia… Pero quizá un tema que está más presente, porque suele englobar en parte a los otros, es el de la realidad. O irrealidad en muchos casos. Y para muestra, un botón:

“Quizá todo sea un engaño. Vemos las cosas cómo nos han enseñado a verlas. […] Una forma de medir, encasillar, sujetar o dominar lo que se nos escapa, lo que no comprendemos. Un ardid para tranquilizarnos, para no formularnos demasiadas preguntas…”

Esta cita pertenece a “La mujer de verde”, que forma parte del libro Agatha en Estambul, y es uno de sus mejores cuentos, según mi opinión. En él una mujer cree reconocer a una compañera de trabajo en todas partes, y descubre que esa mujer que ve (vestida de verde) en realidad está muerta. ¿Pero lo está de verdad?

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Doris Lessing #AdoptaUnaAutora

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¿Conocéis la iniciativa de Adopta una autora? Si estáis aquí, probablemente sí. El objetivo de esta iniciativa es dar a conocer la vida y obra de una autora a través de unas cuantas entradas dedicadas exclusivamente a ella. Nosotros hemos decidido participar y yo he adoptado a Doris Lessing, ganadora del Premio Nobel de Literatura en 2007.
En esta primera entrada dejadme que os introduzca en la biografía de esta autora.

Doris Lessing (1919-2013)
 
1950

“Estoy convencida de que valoramos el género narrativoporque el modelo está en nuestro cerebro.Nuestros cerebros están diseñados para la narración,para lo consecutivo.”

 
La ganadora del Premio Nobel de Literatura 2007 nació en Khermanshah, Persia (actual Irán), el 22 de octubre de 1919 con el nombre de Doris May Tayler. Sus padres eran británicos y cuando Doris contaba seis años, la familia se instaló al sur de Rhodesia (actual Zimbabwe) para dedicarse a la actividad agrícola. Durante su infancia y adolescencia disfrutó del contacto con la naturaleza africana y descubrió los efectos del colonialismo y el racismo que padecían los pueblos originarios del continente.

“Escribir te hace más humano”

 
A los quince años, Doris abandonó la escuela y continuó sus estudios en forma autodidacta mientras trabajaba como auxiliar de enfermería, taquidactilógrafa y telefonista. En esa época comenzó a escribir sus primeros cuentos y consiguió vender dos a revistas sudafricanas. Se casó por primera vez a los diecinueve años y tuvo dos hijos. En 1943 se divorció y comenzó a militar en el partido comunista. En 1944 se casó con Gottfried Lessing cuyo apellido adoptó para su actividad literaria. Se instaló en Londres en 1949 y se dedicó exclusivamente a escribirVencida por la sabana, su primera novela, apareció en 1950.

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Divagaciones

La idealización de los libros

1. m. Conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen.

Según la RAE, eso es un libro y esto es algo que no se puede negar. Pero un libro es mucho más, sobre todo con la llegada de audiolibros y eBooks. He visto muchas veces como la gente niega que estos dos últimos formatos de lectura sean considerados libros. Pues bien, hoy vengo a romper una lanza a favor de ellos.
Para mí un libro no es un conjunto de hojas, con su portada, su lomo… Un libro son las ideas que hay dentro, los pensamientos que un autor ha conseguido plasmar. Tú puedes llegar a esas ideas mediante un libro en papel, uno electrónico o a través de la narración de alguien, y lo que saques de ese libro será lo mismo. ¿O es que no se puede considerar libro aquel que le leen unos padres a sus hijos? Porque esos fueron mis primeros “audiolibros” y no son menos libros por ello. Quizá sin esos cuentos antes de dormir jamás hubiera llegado a apasionarme la lectura y no estaría escribiendo esto ahora mismo.

Yo suelo leer en eBook, porque me resulta cómodo y barato (aunque a veces los precios son demasiado elevados para lo que en realidad son, pero esto es otro tema). Lo malo que le veo (quitando el olor y demás características del libro físico) es que tiene batería. Eso hace que haya veces en las que, cuando estoy de viaje, me quede en mitad de una frase y eso da mucha rabia. Pero que lea en eBook no implica que no lea libros en papel. Yo sigo comprando en librerías, porque hay libros que quiero leer en papel, porque me han encantado, porque quiero tenerlo en la estantería… Y también existen las bibliotecas, que nadie va a ser más bibliófilo por tener más libros en sus estanterías y gastarse todo su dinero en librerías caras. (Ahí lo dejo, booktubers con estanterías descomunales que se acaban reduciendo a múltiples ediciones de Harry Potter y Los Juegos del Hambre).

Otro debate distinto sería la preferencia de cada uno, porque ahí nadie se puede meter en lo que los demás piensen. Se supone que la lectura debería abrirnos la mente, no cerrárnosla en temas tan absurdos como este. Lo mismo pasa con los géneros, que ahora parece que haya una guerra civil (o siempre la ha habido y yo he llegado tarde). Ni la literatura juvenil es basura ni es lo mejor que se haya creado nunca, por mucho que algunos quieran argumentar lo uno o lo otro. Yo por mi parte no leo juvenil, porque no me apetece. Creo que cada vez los libros se parecen demasiado unos a otros, leo una sinopsis y ya he leído 30. Pero esto también pasa con los libros “adultos”, y es de esos libros de los que huyo.
Bueno, que me estoy desviando del tema. A lo que iba, es que hay gente que tiene a los libros en un pedestal, que no se atreve ni a abrirlos para no arrugar sin querer una página. Yo antes no escribía en los libros y, aunque aún no lo he hecho demasiado (últimamente todo lo pillo de la biblioteca), me ha gustado. Los libros están para disfrutarlos, para aprender y para que te abran la mente. Y eso también se puede conseguir con una serie, una conversación con un amigo, con una canción…
Lo importante de los libros es lo que hay dentro, las ideas que transmiten, y es eso por lo que luchamos, por lo que hemos creado este blog. No queremos ser vistos como “salvadores de la literatura”, pero la defenderemos a capa y espada. 


“No son libros lo que usted necesita, sino alguna de las cosas que en un tiempo estuvieron en los libros. El mismo detalle infinito y las mismas enseñanzas podrían ser proyectados a través de radios y televisores, pero no lo son. No, no: no son libros lo que usted está buscando. Búsquelo donde pueda encontrarlo, en viejos discos, en viejas películas y en viejos amigos; búsquelo en la Naturaleza y búsquelo por sí mismo. Los libros sólo eran un tipo de receptáculo donde almacenábamos una serie de cosas que temíamos olvidar. No hay nada mágico en ellos. La magia sólo está en lo que dicen los libros, en cómo unían los diversos aspectos del Universo hasta formar un conjunto para nosotros.” Fahrenheit 451 (Ray Bradbury)

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#LeoAutorasOct y qué pasará a partir de ahora

¿Os habéis enterado de que durante el mes de octubre solo se podían leer autoras? Si nos seguís en twitter, seguro que sí. Esta iniciativa se popularizó en Twitter con el hashtag #LeoAutorasOct. El objetivo era conscienciar sobre el número de autoras que se leen frente a los autores. En nuestro caso, antes de empezar este mes, habíamos reseñado 26 autores y 9 autoras y, al hablarlo, nos dimos cuenta de que los números eran aún peores al sumar los libros no reseñados. ¿Somos unos falocentristas que solo leen a hombres? Por supuesto que NO. ¿La historia de la literatura, las editoriales, las librerías y, finalmente, los consumidores crean un sector en el que los hombres salen más beneficiados que las mujeres? Por supuesto que SÍ. 

Está claro que la mayoría de lectores, especialmente (quiero pensar) los bloggers, no escogen sus libros por si el autor es hombre o mujer, sencillamente por el título, la sinopsis y un largo etcétera de factores que pueden llevar a escoger un libro antes que otro. El problema está en el mercado, en cómo los libros de autores están mucho más promocionados y es mucho más probable que al coger un libro al azar el autor sea hombre que no mujer. Por eso son necesarias iniciativas como esta, que nos hace forzarnos a fijar la mirada en las escritoras que proliferan en el mundo y a lo largo de la historia. Las mujeres están presentes en todos los géneros y durante este mes, la Resistencia Lectora se ha propuesto demostrarlo. Esto es lo que hemos leído:

 Cómo ser mujer, Caitlin Moran
Un libro feminista (de vez en cuando) que me ha provocado sentimientos encontrados. Si aún te preguntas qué es esto del feminismo y si es necesario, este libro puede servirte como iniciación, ya que su lectura es amena y divertida y la teoría del feminismo, superficial y vaga. Si ya estás convencida de lo mucho que se necesita el feminismo, huye de este libro como del diablo y adéntrate en las grandes teóricas del movimiento.

Matar a un ruiseñor, Harper Lee
Si queréis leer algo que os deje una espinita clavada durante mucho tiempo, esta es vuestra lectura. No hay duda de por qué esta novela ganó un Pullitzer. La reseña la podéis leer AQUÍ.

Todos los cuentos, Cristina Fernández Cubas
Una de nuestras autoras favoritas y a la admiramos muchísimo. Aunque no hemos hecho la reseña todavía, podéis leer el post que le dedicamos al empezar el #LeoAutorasOct.
Poco se puede decir de ella que no hayamos dicho ya en el post, tan solo que es de lectura imprescindible. No os defraudará.

Perdida, Gillian Flynn
Un thriller psicológico magnífico, con unos personajes genialmente construidos y un final apoteósico.Tanto si habéis visto la película (que también me encantó) como si no, debéis leerlo. Al principio se me hizo un poco pesado porque ya sabía el final, pero a partir de la mitad todo fue en picado hasta que se acabó, y ya no me importó saber lo que ocurriría.
Destacan los protagonistas, a los que vamos conociendo por narraciones desde sus puntos de vista, y el matrimonio que han creado.

La campana de cristal, Sylvia Plath
Un libro semiautobiográfico que entra en la mente de esta autora, de su experiencia en Nueva York, su depresión y el tiempo que pasó en varios centros psiquiátricos.
La autora nos cuenta varios episodios de su vida, mientras reflexiona sobre esta y muchos de sus aspectos. Es interesante que te expliquen algo así desde el punto de vista de alguien que lo ha vivido, y creo que ese es el punto fuerte de la novela.

Bien, Resistencia Lectora, ya hemos leído a muchas autoras durante este mes y ha sido muy bonito, pero ¿y ahora qué? 
Hay blogs que plantean seguir con la iniciativa durante todo el 2017. Nosotros nos lo estuvimos planteando, pues es importante que estas iniciativas sean la semilla de algo mayor y no una anécdota pasajera. Sin embargo, como decíamos al inicio de este post, no solemos escoger nuestras lecturas según el género o sexo del autor/a y tenemos una larga lista de libros por leer, entre los que se encuentran algunos escitos por hombres. Por eso, hemos decidido no centrar nuestras lecturas exclusivamente en mujeres pero sí hacer elecciones más conscientes y no leer más de dos autores seguidos. ¡Queremos acabar 2017 con una lista de lecturas mucho más heterogénea! 
¿Y vosotros qué? ¿Habéis participado en la iniciativa, la aplicaréis durante más tiempo?